sábado, 8 de diciembre de 2012




El Proceso Cognoscitivo

Tito Miranda

Muchas personas en la actualidad se preocupan en el aspecto ecológico y conservacionista del ambiente, cosa que es totalmente positiva y que conlleva beneficios importantísimos que deben calar en la conciencia de los ciudadanos a nivel mundial. Pero que a menudo es precedida con una frase del dominio público que funge como premisa de quienes llevan este tipo de ideas: “dejémosle un mejor planeta a nuestro hijos”. Cabe acotar, sobre dicha frase sin intención alguna de descalificarla, puesto que a la apreciación del autor es totalmente valida y positiva bajo todo punto de vista; que la misma puede ser parafraseada de esta forma: “dejémosle mejores hijos a nuestro planeta” o tal vez: “dejémosle mejores personas a este mundo”. Es decir, por un lado es importante rescatar el planeta para que las personas lo habiten, pero es también, fundamental rescatar al ser humano, salvar los principios y valores que son indispensables no solo para que el mismo tome conciencia de conservar el medio ambiente que le rodea y que habita, sino que también, son extremamente útiles para el hombre no se siga destruyendo a si mismo, o lo que es peor, no siga devastando a sus semejantes.


En esta linea de ideas, me parece pertinente compartir con ustedes uno de los elementos fundamentales del aprendizaje: El proceso cognoscitivo. El proceso cognoscitivo es la forma en que la mente humana logra asimilar, comprender, almacenar y transmitir la información que percibimos por medio de los sentidos y que son fundamentales en la enseñanza de los niños, niñas y adolescentes. Según Pérez, Bermúdez, Acosta y Barrera, (2004) en cuanto a la enseñanza se debe tener las leyes y regularidades de los procesos cognitivos que permiten al alumno procesar toda la información que recibe y hacerla suya, solo así se puede garantizar que los estudiantes se apropien del conocimiento que se le imparte. La actividad física cognoscitiva permita al niño conocer el mundo que le rodea, en toda su integridad y penetrando en su verdadera esencia. Gracias a ello el individuo en crecimiento puede orientarse e influir de modo directo en la transformación de la realidad, y con esto, transformarse a si mismo.
A través del reflejo que le brindad los distintos procesos que integran esta actividad cognoscitiva, el hombre va conformando una imagen del mundo, imagen que no es estática, pues así como el mundo es cambiante y tiene un devenir, dicha imagen se irá adecuando y mostrará ese devenir, así como las leyes que lo rigen, todo lo cual resulta indispensable para una adecuada interacción con el medio. El resultado de toda esta actividad psíquica cognoscitiva, el conocimiento del mundo. Los procesos que integran la esfera cognoscitiva de la psiquis humana son: la sensación, percepción, memoria, imaginación y el pensamiento.


La Sensación

Ciertamente Gregory (2005), indica que el niño desde muy pequeño se relaciona con un mundo que se caracteriza por la riqueza de formas, colores, olores, sonidos, temperaturas, etc. La interacción del niño con la realidad objetiva le permite reflejar subjetivamente todos estos estímulos externos de los objetos y fenómenos circundantes que actúan sobre nuestros órganos sensoriales, a través de la sensación. Esto constituye el momento inicial del conocimiento sirviendo de base a forma superiores de reflejo cognoscitivo. Al respecto, Pérez, Bermúdez, Acosta y Barrera, (2004), la conceptualizan de la manera siguiente: “la sensación es el proceso cognoscitivo mas simple, que permite reflejar las cualidades externas aisladas de los objetos y fenómenos, tanto del mundo externo como del estado interno del organismo”. (p. 28). Y añaden lo siguiente los autores:

Como ejemplo de sensaciones tenemos la sensación de un color, un olor, un sonido, etc. Numerosas investigaciones demuestran la importancia que tiene para el hombre recibir impresiones del mundo circuncidante e forma de sensaciones, lo cual estimula la actividad psíquica humana y además permite el desarrollo psíquico, desde las edades más tempranas. Todos sabemos la significación positiva que tiene la estimulación sensorial para el niño pequeño contribuyendo con ello no solo a su desarrollo intelectual sino también afectivo.

(Pérez y otros, 2004, p. 28).

Existen diferentes tipos de sensaciones, según el receptor que recibe la estimulación y su lugar de ubicación. Así las sensaciones pueden ser visuales, táctiles, auditivas, olfativas o gustativas, entre otras. De este modo, la presente investigación presenta una alternativa didáctica que combina la estimulación sensorial visual, táctil y auditiva; por medio de las imágenes, gráficos y la explicación de estos por parte del docente de valores cristianos. Con lo cual se conseguirá por medio de la Guía Ilustrada Sobre Pasajes Bíblicos la interacción y la estimulación y sensibilización de los receptores sensoriales para de este modo lograr un proceso cognoscitivo.

La Percepción
Citando a Pérez y otros, (2004) “la percepción es un proceso psíquico cognoscitivo que permite reflejar integralmente, como un todo al objeto fenómeno y es, por tanto, una estimulación superior en el conocimiento en relación a la sensación”. (pg.30) La percepción humana, presenta un aserie de características generales las cuales han sido constatadas en diferentes estudios realizados y que son: su carácter activo, su naturaleza histórico-social su carácter objetal, su integridad, su constancia y racionalidad. Al igual que las sensaciones, las percepciones se producen solo cuando el objeto o fenómeno esta presente, ocurriendo la estimulación de  los receptores y la interacción en el estimulo y el receptor (actividad) a través de las diferentes acciones perceptuales.
Sumado a lo antes descrito, para Gregory (2005), la percepción humana, tomando como base las sensaciones, tiene naturaleza histórico-social en tanto las formas de percepción han ido evolucionando en el transcurso de la historia de la humanidad. Por ejemplo, categorías que utiliza el ser humano para caracterizare l que percibe (formas, tamaños, colores, etc.) son producto de la cultura que el niño aprende durante su vida. La percepción, como proceso cognoscitivo, permite que el niño refleje adecuadamente los objetos circuncidantes a partir de las acciones con dichos objetos, en ello conste el carácter objetal de la percepción, unido al hecho de que el reflejo ocurre integralmente, o sea, el objeto sus diferentes partes, propiedades y relaciones se perciben como un todo único, integral. En el proceso perceptual se evidencia la unidad del nivel sensorial con el resto de los niveles de conocimiento especialmente su racionalidad. Mientras que para, Montero, Bonet, Castillo y García (2008), la percepción no puede desvincularse de los otros procesos como el pensamiento que permiten al niño percibir la realidad de un modo determinado y comprender lo que percibe, dominarlo verbalmente.
Hipostáticamente, existen diferentes tipos de percepción. Las percepciones pueden clasificarse según el receptor que predomine en ellas: percepción visual, auditiva, táctil, olfativa y gustativa. También se clasifican según las formas de existencia de la materia y así puede hablarse de percepción del espacio, del tiempo y del movimiento. Siguiendo estas premisas, la presente investigación busca lograr mediante las enseñanzas bíblicas la conjunción de las distintas ascensiones perceptivas en los niños y niñas en edades comprendidas entre 6 y 9 años, principalmente la auditiva, táctil, visual, de tiempo, espacio y movimiento.

La Memoria
Como lo indican Pérez y otros, (2004), “la memoria es un proceso psíquico cognoscitivo que asume cada vez mas importancia en los estudios de la esfera cognoscitiva humana por su enorme significación dentro del proceso del conocimiento” (pg. 31). La memoria permite al ser humano la fijación, conservación y ulterior reproducción de la experiencia. Prácticamente todos los procesos mentales  de cualquier tipo utilizan la información de la experiencia pasada. La memoria no es privativa del ser humano, pero alcanza en el hombre sus formas superiores de desarrollo. El niño es capaz no solo de conservar su experiencia sino también de crear mecanismo psicológicos más efectivos para que dicha experiencia resulte más útil. Sobre este particular Rubistein, citado por Montero, Bonet, Castillo y García (2008) sostienen lo siguiente:
Sin la memoria seriamos seres presos en el instante. Nuestro pasado estaría muerto para el futuro. No habría conocimiento ni hábitos. No habría vida psíquica  que en la unidad de la conciencia personal, tuviese hilación y estuviese encerrada en si. No existiría el estudio continuado que discurre a lo largo de nuestra vida, haciendo de nosotros lo que somos (p. 318).
En unicidad a lo supra mencionado Gregory (2005), indica que la memoria funciona a través de diferentes procesos denominados procesos básicos que son la fijación o grabación, conservación o retención y la reproducción. La fijación es el proceso mediante el cual los estímulos, lo nuevo queda plasmado en forma de huella mnémicas (huellas de la memoria) permitiendo la fijación de la experiencia. La conservación o retención permite mantener las huellas fijadas; por supuesto, las huellas no se conservan exactamente sino que sufren transformaciones. Y finalmente la reproducción permite la actualización de las huellas fijadas y conservadas, es decir, su utilización en el momento necesario (también denominado recuperación de información).


En ocasiones el proceso de reproducción no resulta exitoso aun cuando la huella ha sido fijada y conservada ocurriendo el conocido fenómeno del olvido. Se describen muchas causas del olvido tanto de orden externo como interno, subjetivas. Entre las causas externas se encuentran la superposición de estímulos al tiempo, es decir, la influencia inhibitoria que produce una huella anterior sobre la siguiente. Entre las causas internas estados del sujeto tales como el estrés o la fatiga pueden ocasionar el olvido. Al respecto hay que decir, que la presente investigación mediante el uso de la guía didáctica busca inculcar las enseñanzas bíblicas y los valores cristianos en la psiquis del niño a fin de que este pueda fijarlos y conservarlos en su memoria y reproducirlos cuando sea necesario.
Por su parte Pérez y otros, (2004), estipulan que la memoria puede clasificarse según los procedimiento que utiliza el sujeto para memorizar, entre las cuales se pueden mencionar la memoria mecánica y la memoria racional. La memoria racional presupone la utilización de recurso lógicos, mediante los cuales el sujeto logra memorizar el contenido mucho más fácilmente. Esto se logra mediante el razonamiento, análisis, organización y comprensión de los elementos a ser fijados y conservados. Por otro lado indican los mismos autores, “la memoria mecánica es aquella en la que el individuo no utiliza procedimiento lógicos para fijar las huellas, si no que se basa fundamentalmente es una repetición de los estímulos, que no corresponde con la comprensión real y lógica del conocimiento” (p.22).
Sobre la premisa anterior, se debe inferir que, la presente investigación busca desarrollar una guía que estimule la memoria racional del niño mediante la comprensión, razonamiento, análisis, y la organización de los elementos bíblicos realizando pausas pertinente para que el mismo pueda asimilar la información de forma eficaz, ya que solo de esta forma podrán incidir positivamente en la prosecución de su personalidad en la etapa adulta. Puede mencionar también, que existe la memoria voluntaria y la involuntaria, las cuales se condicionan a la intencionalidad del individuo ya sea a nivel, consciente, sub-consciente o inconsciente. No todos los individuos, memorizan la información del mismo modo por lo que mas recomendable para lograr mejores resultados es la combinación de las diferentes formas de memorización haciendo uso de todos los recursos posibles a fin de lograr la mayor estimulación posible en el niño.

La Imaginación
Consecutivamente, Pérez y otros, (2004), expresan que “la imaginación es el proceso psíquico cognoscitivo exclusivo del hombre, mediante el cual se elaboran imágenes que transforman anticipadamente la realidad en el plano mental”. (p. 34). El rasgo fundamental de la imaginación, como proceso, el logro de la transformación de la realidad, primero mentalmente y luego en la práctica. De ahí su potencialidad creadora que se manifiesta en el proceso de trabajo, en la solución de problemas que el niño enfrenta durante su vida, por eso la imaginación tiene su origen en actividad práctica, donde se perfecciona y se expresa.
Como indica Gregory (2005), según estudios realizados se han podido establecer diferentes tipos de imaginación que se manifiestan en la actividad humana. Estas son según la intencionalidad de la imaginación que pueden ser: premeditada, cuando el sujeto según necesidades o motivos se propone a imaginar. No premeditada, cuando la imaginación tiene lugar en un momento de debilidad mental del niño, esto puede ser en caso de somnolencia, agotamiento físico, depresión, entre otros. Estas creaciones mentales pueden ser llevadas o no a la realidad. Cuando el niño materializa sus imágenes creadas se llama imaginación activa. Esta a su vez da origen a unos de los fenómenos mas interesantes de los seres humanos la creatividad. Pero, cuando esta imaginación no es llevada a materializarse se le denomina imaginación pasiva. Esta no es puesta nunca en práctica.
En esta misma línea de ideas, la imaginación puede transmutarse en dos tipos esenciales que involucran todos los demás tipos anteriores, estos son los sueños y las fantasías. La mente del niño puede producir una infinidad de imágenes extraordinarias que en la mayoría de los casos están fuera de la realidad y por ende lejos de su alcance. Pero es en este tipo de imaginación donde pueden materializarse las enseñanzas bíblicas las cuales están anegadas de milagros, maravillas y eventos que están por encima de la mente humana y lejos de su alcance, la guía de manera conjunta con el facilitador deberán este tipo de actividad cognoscitiva en los niños y niñas.
La creatividad, es otro de los elementos dentro del proceso cognoscitivo de especial interés en la presente investigación, la guía didáctica, tendrá intención de desarrollar esta forma de aprendizaje, la intención es que el niño pueda construir las imágenes propias de los eventos bíblicos mediante la observación del recurso y de las motivación de los órganos sensoriales que le permitirán aprender mientras se divierte e innova su propia versión creativa de los valores que se le son inculcados.

El Pensamiento
Por consiguiente, Pérez y otros, (2004), señalan que “el pensamiento es el proceso psíquico cognoscitivo dirigido a la búsqueda de los esencial de los objetos y fenómenos de la realidad que contribuye al reflejo inmediato y generalizado de la realidad”. (p.36). El sujeto en crecimiento alcanza la forma superior y mas compleja del conocimiento porque es capaz de reflejar las interrelaciones entre estos objetos y fenómenos, sus cualidades, internas y esenciales; e niño es capaz de descubrir incluso aspectos no perceptibles directamente, es capaz de elaborar teorías, conceptos, normas y reglas que rigen los procesos de la realidad. Todo ellos es posible gracias al proceso del pensamiento, que en estrecha relación  con los procesos ya descritos, le permiten conocer mas profundamente el medio que rodea.
Bajo la disertación de Montero, Bonet, Castillo y García (2008), El pensamiento puede clasificarse de dos maneras: El pensamiento racional y el pensamiento lógico. El pensamiento racional, se sub-divide en los siguientes tipos:
a)    El análisis: es la división mental del todo en sus partes, o la separación mental de algunas cualidades, características, propiedades, etc.
b)   La síntesis: es la unificación, la reunión mental de las partes en el todo o la combinación mental de sus cualidades.
c)    La comparación: cosiste en establecer mentalmente las semejanzas y diferencias entre los objetos o entre sus cualidades.
d)    La abstracción: consiste en separar, aislar mentalmente un aspecto o cualidad esencial del objeto, obviando las restantes.
e) La generalización: es la unificación mental de aquellas cualidades, características, propiedades, etc. Que  son comunes y esenciales  a un grupo o clase de objetos o fenómenos de realidad.
En contraposición el pensamiento lógico se subdivide en:
a)    Los conceptos: son el reflejo de las cualidades generales y esenciales ene categoría o clases de objetos o fenómenos.
b)    Los juicios: son el reflejo de las conexiones o relaciones  existentes entre los objetos y fenómenos o entre sus cualidades o características.
c)    Las conclusiones: son el reflejo de una conexión o relación entre las ideas o juicios, como resultado de la cual, de uno o varios juicios o ideas se obtiene que otros derivan del contenido de los iniciales. La conclusión puede ser inductiva (de lo particular llega a lo general) o deductiva (de lo general llega a lo particular).

Durante el proceso de asimilación del conocimiento el niño debe poder ejecutar mentalmente las operaciones racionales y lógicas explicadas, sin las cuales no podrá comprender las enseñanzas bíblicas y los principios cristianos impartidos por medio de la guía y los recursos didácticos. Para esto se debe lograr que los niños y niñas logren integrar cada uno de los procesos lógicos y racionales iniciando por el análisis o la síntesis y finalizando en las conclusiones inductivas o deductivas. Si este ciclo se completa, se puede decir, sin temor a equivocaciones que la enseñanza muy difícilmente será olvidada, ignorada u omitida por el niño. Sino que estas quedaran inmersas en todos los elementos que componen el proceso cognoscitivo, es decir, las enseñanzas bíblicas se plasmaran en la sensación, percepción, memoria, imaginación y pensamiento del sujeto en crecimiento.  

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