El Proceso Cognoscitivo
Tito Miranda
Muchas personas en la
actualidad se preocupan en el aspecto ecológico y conservacionista del
ambiente, cosa que es totalmente positiva y que conlleva beneficios
importantísimos que deben calar en la conciencia de los ciudadanos a nivel
mundial. Pero que a menudo es precedida con una frase del dominio público que
funge como premisa de quienes llevan este tipo de ideas: “dejémosle un mejor
planeta a nuestro hijos”. Cabe acotar, sobre dicha frase sin intención alguna
de descalificarla, puesto que a la apreciación del autor es totalmente
valida y positiva bajo todo punto de vista; que la misma puede ser parafraseada
de esta forma: “dejémosle mejores hijos a nuestro planeta” o tal vez:
“dejémosle mejores personas a este mundo”. Es decir, por un lado es importante
rescatar el planeta para que las personas lo habiten, pero es también,
fundamental rescatar al ser humano, salvar los principios y valores que son indispensables
no solo para que el mismo tome conciencia de conservar el medio ambiente que le
rodea y que habita, sino que también, son extremamente útiles para el hombre no
se siga destruyendo a si mismo, o lo que es peor, no siga devastando a sus
semejantes.
En esta linea de ideas, me parece pertinente compartir con ustedes uno de los elementos fundamentales del aprendizaje: El proceso cognoscitivo. El proceso cognoscitivo es la forma en que la mente humana logra asimilar, comprender, almacenar y transmitir la información que percibimos por medio de los sentidos y que son fundamentales en la enseñanza de los niños, niñas y adolescentes. Según Pérez, Bermúdez, Acosta y Barrera, (2004) en
cuanto a la enseñanza se debe tener las leyes y regularidades de los procesos
cognitivos que permiten al alumno procesar toda la información que recibe y
hacerla suya, solo así se puede garantizar que los estudiantes se apropien del
conocimiento que se le imparte. La actividad física cognoscitiva permita al
niño conocer el mundo que le rodea, en toda su integridad y penetrando en su
verdadera esencia. Gracias a ello el individuo en crecimiento puede orientarse
e influir de modo directo en la transformación de la realidad, y con esto,
transformarse a si mismo.
A través del reflejo que le brindad los distintos
procesos que integran esta actividad cognoscitiva, el hombre va conformando una
imagen del mundo, imagen que no es estática, pues así como el mundo es cambiante
y tiene un devenir, dicha imagen se irá adecuando y mostrará ese devenir, así
como las leyes que lo rigen, todo lo cual resulta indispensable para una
adecuada interacción con el medio. El resultado de toda esta actividad psíquica
cognoscitiva, el conocimiento del mundo. Los procesos que integran la esfera
cognoscitiva de la psiquis humana son: la sensación, percepción, memoria,
imaginación y el pensamiento.
La Sensación
Ciertamente Gregory (2005), indica que el niño desde
muy pequeño se relaciona con un mundo que se caracteriza por la riqueza de
formas, colores, olores, sonidos, temperaturas, etc. La interacción del niño
con la realidad objetiva le permite reflejar subjetivamente todos estos
estímulos externos de los objetos y fenómenos circundantes que actúan sobre
nuestros órganos sensoriales, a través de la sensación. Esto constituye el
momento inicial del conocimiento sirviendo de base a forma superiores de
reflejo cognoscitivo. Al respecto, Pérez, Bermúdez, Acosta y Barrera, (2004),
la conceptualizan de la manera siguiente: “la sensación es el proceso
cognoscitivo mas simple, que permite reflejar las cualidades externas aisladas
de los objetos y fenómenos, tanto del mundo externo como del estado interno del
organismo”. (p. 28). Y añaden lo siguiente los autores:
Como ejemplo de sensaciones tenemos la sensación de un
color, un olor, un sonido, etc. Numerosas investigaciones demuestran la
importancia que tiene para el hombre recibir impresiones del mundo
circuncidante e forma de sensaciones, lo cual estimula la actividad psíquica
humana y además permite el desarrollo psíquico, desde las edades más tempranas.
Todos sabemos la significación positiva que tiene la estimulación sensorial para
el niño pequeño contribuyendo con ello no solo a su desarrollo intelectual sino
también afectivo.
(Pérez y otros, 2004, p. 28).
Existen diferentes tipos de sensaciones, según el
receptor que recibe la estimulación y su lugar de ubicación. Así las
sensaciones pueden ser visuales, táctiles, auditivas, olfativas o gustativas,
entre otras. De este modo, la presente investigación presenta una alternativa
didáctica que combina la estimulación sensorial visual, táctil y auditiva; por
medio de las imágenes, gráficos y la explicación de estos por parte del docente
de valores cristianos. Con lo cual se conseguirá por medio de la Guía Ilustrada
Sobre Pasajes Bíblicos la interacción y la estimulación y sensibilización de
los receptores sensoriales para de este modo lograr un proceso cognoscitivo.
La Percepción
Citando a Pérez y otros, (2004) “la percepción es un
proceso psíquico cognoscitivo que permite reflejar integralmente, como un todo
al objeto fenómeno y es, por tanto, una estimulación superior en el
conocimiento en relación a la sensación”. (pg.30) La percepción humana,
presenta un aserie de características generales las cuales han sido constatadas
en diferentes estudios realizados y que son: su carácter activo, su naturaleza
histórico-social su carácter objetal, su integridad, su constancia y
racionalidad. Al igual que las sensaciones, las percepciones se producen solo
cuando el objeto o fenómeno esta presente, ocurriendo la estimulación de los receptores y la interacción en el
estimulo y el receptor (actividad) a través de las diferentes acciones
perceptuales.
Sumado a lo antes descrito, para Gregory (2005), la
percepción humana, tomando como base las sensaciones, tiene naturaleza
histórico-social en tanto las formas de percepción han ido evolucionando en el
transcurso de la historia de la humanidad. Por ejemplo, categorías que utiliza
el ser humano para caracterizare l que percibe (formas, tamaños, colores, etc.)
son producto de la cultura que el niño aprende durante su vida. La percepción,
como proceso cognoscitivo, permite que el niño refleje adecuadamente los
objetos circuncidantes a partir de las acciones con dichos objetos, en ello
conste el carácter objetal de la percepción, unido al hecho de que el reflejo
ocurre integralmente, o sea, el objeto sus diferentes partes, propiedades y
relaciones se perciben como un todo único, integral. En el proceso perceptual
se evidencia la unidad del nivel sensorial con el resto de los niveles de
conocimiento especialmente su racionalidad. Mientras que para, Montero, Bonet,
Castillo y García (2008), la percepción no puede desvincularse de los otros
procesos como el pensamiento que permiten al niño percibir la realidad de un
modo determinado y comprender lo que percibe, dominarlo verbalmente.
Hipostáticamente, existen diferentes tipos de
percepción. Las percepciones pueden clasificarse según el receptor que
predomine en ellas: percepción visual, auditiva, táctil, olfativa y gustativa.
También se clasifican según las formas de existencia de la materia y así puede
hablarse de percepción del espacio, del tiempo y del movimiento. Siguiendo
estas premisas, la presente investigación busca lograr mediante las enseñanzas
bíblicas la conjunción de las distintas ascensiones perceptivas en los niños y
niñas en edades comprendidas entre 6 y 9 años, principalmente la auditiva,
táctil, visual, de tiempo, espacio y movimiento.
La Memoria
Como lo indican Pérez y otros, (2004), “la memoria es
un proceso psíquico cognoscitivo que asume cada vez mas importancia en los
estudios de la esfera cognoscitiva humana por su enorme significación dentro
del proceso del conocimiento” (pg. 31). La memoria permite al ser humano la
fijación, conservación y ulterior reproducción de la experiencia. Prácticamente
todos los procesos mentales de cualquier
tipo utilizan la información de la experiencia pasada. La memoria no es
privativa del ser humano, pero alcanza en el hombre sus formas superiores de
desarrollo. El niño es capaz no solo de conservar su experiencia sino también
de crear mecanismo psicológicos más efectivos para que dicha experiencia
resulte más útil. Sobre este particular Rubistein, citado por Montero, Bonet,
Castillo y García (2008) sostienen lo siguiente:
Sin la memoria seriamos seres presos en el instante. Nuestro pasado
estaría muerto para el futuro. No habría conocimiento ni hábitos. No habría
vida psíquica que en la unidad de la
conciencia personal, tuviese hilación y estuviese encerrada en si. No existiría
el estudio continuado que discurre a lo largo de nuestra vida, haciendo de
nosotros lo que somos (p. 318).
En unicidad a lo supra mencionado Gregory (2005),
indica que la memoria funciona a través de diferentes procesos denominados
procesos básicos que son la fijación o grabación, conservación o retención y la
reproducción. La fijación es el proceso mediante el cual los estímulos, lo
nuevo queda plasmado en forma de huella mnémicas (huellas de la memoria) permitiendo
la fijación de la experiencia. La conservación o retención permite mantener las
huellas fijadas; por supuesto, las huellas no se conservan exactamente sino que
sufren transformaciones. Y finalmente la reproducción permite la actualización
de las huellas fijadas y conservadas, es decir, su utilización en el momento
necesario (también denominado recuperación de información).
En ocasiones el proceso de reproducción no resulta
exitoso aun cuando la huella ha sido fijada y conservada ocurriendo el conocido
fenómeno del olvido. Se describen muchas causas del olvido tanto de orden
externo como interno, subjetivas. Entre las causas externas se encuentran la
superposición de estímulos al tiempo, es decir, la influencia inhibitoria que
produce una huella anterior sobre la siguiente. Entre las causas internas
estados del sujeto tales como el estrés o la fatiga pueden ocasionar el olvido.
Al respecto hay que decir, que la presente investigación mediante el uso de la
guía didáctica busca inculcar las enseñanzas bíblicas y los valores cristianos
en la psiquis del niño a fin de que este pueda fijarlos y conservarlos en su
memoria y reproducirlos cuando sea necesario.
Por su parte Pérez y otros, (2004), estipulan que la
memoria puede clasificarse según los procedimiento que utiliza el sujeto para
memorizar, entre las cuales se pueden mencionar la memoria mecánica y la
memoria racional. La memoria racional presupone la utilización de recurso
lógicos, mediante los cuales el sujeto logra memorizar el contenido mucho más
fácilmente. Esto se logra mediante el razonamiento, análisis, organización y
comprensión de los elementos a ser fijados y conservados. Por otro lado indican
los mismos autores, “la memoria mecánica es aquella en la que el individuo no
utiliza procedimiento lógicos para fijar las huellas, si no que se basa
fundamentalmente es una repetición de los estímulos, que no corresponde con la
comprensión real y lógica del conocimiento” (p.22).
Sobre la premisa anterior, se debe inferir que, la
presente investigación busca desarrollar una guía que estimule la memoria
racional del niño mediante la comprensión, razonamiento, análisis, y la
organización de los elementos bíblicos realizando pausas pertinente para que el
mismo pueda asimilar la información de forma eficaz, ya que solo de esta forma
podrán incidir positivamente en la prosecución de su personalidad en la etapa
adulta. Puede mencionar también, que existe la memoria voluntaria y la
involuntaria, las cuales se condicionan a la intencionalidad del individuo ya
sea a nivel, consciente, sub-consciente o inconsciente. No todos los
individuos, memorizan la información del mismo modo por lo que mas recomendable
para lograr mejores resultados es la combinación de las diferentes formas de
memorización haciendo uso de todos los recursos posibles a fin de lograr la
mayor estimulación posible en el niño.
La Imaginación
Consecutivamente, Pérez y otros, (2004), expresan que
“la imaginación es el proceso psíquico cognoscitivo exclusivo del hombre,
mediante el cual se elaboran imágenes que transforman anticipadamente la
realidad en el plano mental”. (p. 34). El rasgo fundamental de la imaginación,
como proceso, el logro de la transformación de la realidad, primero mentalmente
y luego en la práctica. De ahí su potencialidad creadora que se manifiesta en
el proceso de trabajo, en la solución de problemas que el niño enfrenta durante
su vida, por eso la imaginación tiene su origen en actividad práctica, donde se
perfecciona y se expresa.
Como indica Gregory (2005), según estudios realizados
se han podido establecer diferentes tipos de imaginación que se manifiestan en
la actividad humana. Estas son según la intencionalidad de la imaginación que
pueden ser: premeditada, cuando el sujeto según necesidades o motivos se
propone a imaginar. No premeditada, cuando la imaginación tiene lugar en un
momento de debilidad mental del niño, esto puede ser en caso de somnolencia, agotamiento
físico, depresión, entre otros. Estas creaciones mentales pueden ser llevadas o
no a la realidad. Cuando el niño materializa sus imágenes creadas se llama
imaginación activa. Esta a su vez da origen a unos de los fenómenos mas
interesantes de los seres humanos la creatividad. Pero, cuando esta imaginación
no es llevada a materializarse se le denomina imaginación pasiva. Esta no es
puesta nunca en práctica.
En esta misma línea de ideas, la imaginación puede
transmutarse en dos tipos esenciales que involucran todos los demás tipos
anteriores, estos son los sueños y las fantasías. La mente del niño puede
producir una infinidad de imágenes extraordinarias que en la mayoría de los
casos están fuera de la realidad y por ende lejos de su alcance. Pero es en
este tipo de imaginación donde pueden materializarse las enseñanzas bíblicas
las cuales están anegadas de milagros, maravillas y eventos que están por
encima de la mente humana y lejos de su alcance, la guía de manera conjunta con
el facilitador deberán este tipo de actividad cognoscitiva en los niños y
niñas.
La creatividad, es otro de los elementos dentro del
proceso cognoscitivo de especial interés en la presente investigación, la guía
didáctica, tendrá intención de desarrollar esta forma de aprendizaje, la
intención es que el niño pueda construir las imágenes propias de los eventos
bíblicos mediante la observación del recurso y de las motivación de los órganos
sensoriales que le permitirán aprender mientras se divierte e innova su propia
versión creativa de los valores que se le son inculcados.
El Pensamiento
Por consiguiente, Pérez y otros, (2004), señalan que
“el pensamiento es el proceso psíquico cognoscitivo dirigido a la búsqueda de
los esencial de los objetos y fenómenos de la realidad que contribuye al
reflejo inmediato y generalizado de la realidad”. (p.36). El sujeto en
crecimiento alcanza la forma superior y mas compleja del conocimiento porque es
capaz de reflejar las interrelaciones entre estos objetos y fenómenos, sus
cualidades, internas y esenciales; e niño es capaz de descubrir incluso
aspectos no perceptibles directamente, es capaz de elaborar teorías, conceptos,
normas y reglas que rigen los procesos de la realidad. Todo ellos es posible
gracias al proceso del pensamiento, que en estrecha relación con los procesos ya descritos, le permiten
conocer mas profundamente el medio que rodea.
Bajo la disertación de Montero, Bonet, Castillo y
García (2008), El pensamiento puede clasificarse de dos maneras: El pensamiento
racional y el pensamiento lógico. El pensamiento racional, se sub-divide en los
siguientes tipos:
a) El análisis: es la división mental del todo en sus partes, o la
separación mental de algunas cualidades, características, propiedades, etc.
b) La síntesis: es la unificación, la reunión mental de las partes en
el todo o la combinación mental de sus cualidades.
c) La comparación: cosiste en establecer mentalmente las semejanzas y
diferencias entre los objetos o entre sus cualidades.
d) La abstracción: consiste en separar, aislar mentalmente un aspecto o
cualidad esencial del objeto, obviando las restantes.
e) La
generalización: es la unificación
mental de aquellas cualidades, características, propiedades, etc. Que son comunes y esenciales a un grupo o clase de objetos o fenómenos de
realidad.
En contraposición el pensamiento lógico se subdivide
en:
a) Los conceptos: son el reflejo de las cualidades generales y
esenciales ene categoría o clases de objetos o fenómenos.
b) Los juicios: son el reflejo de las conexiones o relaciones existentes entre los objetos y fenómenos o
entre sus cualidades o características.
c) Las conclusiones: son el reflejo de una conexión o relación entre las
ideas o juicios, como resultado de la cual, de uno o varios juicios o ideas se
obtiene que otros derivan del contenido de los iniciales. La conclusión puede
ser inductiva (de lo particular llega a lo general) o deductiva (de lo general
llega a lo particular).
Durante
el proceso de asimilación del conocimiento el niño debe poder ejecutar
mentalmente las operaciones racionales y lógicas explicadas, sin las cuales no
podrá comprender las enseñanzas bíblicas y los principios cristianos impartidos
por medio de la guía y los recursos didácticos. Para esto se debe lograr que
los niños y niñas logren integrar cada uno de los procesos lógicos y racionales
iniciando por el análisis o la síntesis y finalizando en las conclusiones
inductivas o deductivas. Si este ciclo se completa, se puede decir, sin temor a
equivocaciones que la enseñanza muy difícilmente será olvidada, ignorada u
omitida por el niño. Sino que estas quedaran inmersas en todos los elementos
que componen el proceso cognoscitivo, es decir, las enseñanzas bíblicas se
plasmaran en la sensación, percepción, memoria, imaginación y pensamiento del
sujeto en crecimiento.
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